Aquella tarde gris de otoño,
Cuando el cielo se vio nublado
Tapando todo a su paso
Sin ningún rayo de luz que alumbre,
Ningún rayo de esperanza que me guíe
Solo contemplar lo que se veía venir…
Ya al caer la noche se ve un rastro,
Algo que venía desde el cielo,
Sí, es la lluvia, aquella lluvia bendita,
Bendita lluvia que logra alcanzarme,
Empapando todas mis ganas de querer continuar mi camino
Mojando todo a su paso, y yo en medio de ella
No queda más que seguir avanzando.
Ahora, la lluvia y yo,
Siguiendo el mismo camino
Como dos compañeros que van del mismo paso…
Charlando cara a cara de todo un poco,
Momentos pasados, recuerdos que vuelven hacia mí como gotas de lluvia
Que caen uno por uno, logrando mojar todo ese deseo y esperanza,
Pero que vamos hacer, siempre es lo mismo cuando tú llegas,
No queda más que recibirte con las manos abiertas.
Tú que mojas todo a tu paso,
Esa lluvia que parece como amiga lejana
Que cuando viene se tornan las conversaciones más largas que uno haya tenido
Ven amiga lluvia,
Caminemos juntos por el sendero del recuerdo y el olvido
Porque la noche es nuestra, así que empapémonos juntos
Y no te preocupes…
Yo ya estoy acostumbrado a ti, así como tú también ya te has acostumbrado a mí,
Y que importa lo que diga la gente al vernos caminar juntos,
No saben lo bien que nos llevamos los dos
Y de las conversaciones que tenemos,
Déjame que te acompañe con la guitarra en la mano
No sabes las melodías que se crean en tu presencia,
Siendo tú la participe y la protagonista de esa hermosa creación,
Déjame aprovecharte solo esta noche,
Porque cuando te vayas, ya estaré ansioso por tu retorno
Esperándote con los brazos abiertos y el corazón roto,
Y ya no te preocupes por nuestras largas conversaciones,
Siempre volverán contigo, así como los recuerdos.
Y los buenos momentos en la que pasamos juntos.
